Es hora de un gesto del Estado; hasta ahora solo han sido los privados

El coronavirus vino para quedarse como ha pasado con otras enfermedades. Con ello también los gravísimos problemas en el sector privado, el generador de recursos genuinos para el funcionamiento del Estado.

Hasta el momento el privado ha sido el único en hacer el sacrificio no solo en La Rioja sino en el país. Es quien se endeudó con un crédito bancario para pagar los salarios de los empleados, con el fin de respetar el decreto presidencial para no despedir a nadie.

Es aquel que no puede echar mano a la fábrica de billetes para equiparar las cuentas y quien debe hacer frente a sus obligaciones diarias como si todo fuera normal en la vida comercial.

Solo un dato: la Dirección General de Ingresos Provinciales abre desde el lunes, pero únicamente a contribuyentes que previamente hayan sacado su turno a través de la página web.

Si es el único que no sabe qué pasará mañana. El gobierno provincial tiene una mega estructura con unos 700 funcionarios, de los cuales algunos están involucrados al sistema de emergencia por la pandemia, pero otros hace tiempo que han desaparecido de la vida pública.

Si la crisis nos afecta, debe ser para todos, ya que hace dos meses que hay familias pioneras de la actividad comercial que no tienen ingresos. Han tomado algún ahorro, si lo tenían, para seguir ilusionados que algo cambiará, pero todo indica que seguiremos así por mucho más tiempo.

El gobierno riojano planea una cuarentena administrada desde el lunes que significa que los empleados estatales seguirán en sus hogares, como los estudiantes y docentes, ya que hasta ahora no hay fecha de reinicio del ciclo lectivo.

Los comercios, si todo se mantiene a lo dicho por los funcionarios provinciales, solo podrán vender sus productos a través del servicio puerta a puerta. Algo totalmente novedoso para el ámbito local, aunque muchos riojanos hacen compras por internet.

Claro está que el avance de la tecnológia hace perder puestos de trabajo.

La Casa de Gobierno habla de un monitoreo permanente para la nueva cuarentena, que arrancará la semana entrante, sin movimientos masivos en las calles.

Sin el servicio de transporte urbano de pasajeros, hoy casi estatizado, se discute la nueva forma de trabajo de los taxis y remises, quienes han presentado distintas alternativas, mediante actualizadas normas de bioseguridad.

¿Qué pasará con la construcción? Es otro aspecto que se ve para la otra fase de la cuarentena administrada. Hay decenas de albañiles que esperan para salir a trabajar. Con ellos están los gasistas, plomeros, entre otros, involucrados en el rubro.

Hay mucha gente más allá de los trabajadores públicos que necesita una señal, ya que vive el día a día con changas. El conocido trabajo informal que fue creciendo con el cierre de fábricas y sin la perspectiva de empleo en blanco. Una política ausente en las provincias del norte argentino.

Las gomerías, los talleres mecánicos y las peluquerías son otra materia pendiente.

El lunes se volverá a circular con el DNI en la mano y habrá guardias mínimas en las oficinas públicas, de acuerdo a las apreciaciones oficiales.

Hasta ayer, La Rioja tenía 58 casos confirmados de coronavirus y 28 personas recuperadas, según las cifras del Ministerio de Salud.

El dengue es un habitante más de la provincia, ya que se pasó la barrera de 5.000 casos.

La pandemia también ha llevado a buscar la tajada política con esta situación. Por eso, el intento de un municipio paralelo en la Capital, adonde funcionarios provinciales toman decisiones como sabios de la materia por encima de la autonomía municipal.

El distanciamiento social ha significado que aparezcan nuevos intendentes cuando cobran un salario en el gobierno provincial para cumplir otra función. Es una situación de nunca acabar. Hasta opinan del estacionamiento medido.

La Rioja se encamina al día de la ciudad con una nueva forma de vivir con aislamiento obligatorio y con el sector privado con un sacrificio titánico para mantener lo mucho o poco que construyó en décadas en la provincia.

Mientras eso sucede el Estado continúa con decenas de ministerios, secretarías, direcciones y coordinaciones. Si la crisis es para todos, es hora de un gesto también en tiempos de coronavirus, dengue y crisis económica.

FireShot Capture 007 - - www.boletinoflarioja.com.ar